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Una Opinión Sobre Nuestro Sistema Educativo

He conocido diferentes sistemas educativos, tanto en el país como en otro lado del mundo. Mi opinión es que nuestro sistema escolar y la manera en que aprendemos no son tan buenas como podría ser.

Para empezar, creo que la finalidad de tantos años de estudio es que podamos usar el razonamiento, las capacidades y la inteligencia que cada uno de nosotros tenemos, y la manera en que nos evalúan no nos lleva a esta meta. Contestamos exámenes que no evalúan lo que APRENDIMOS, sino lo que MEMORIZAMOS. Como bien dice un dicho, “lo que bien se aprende nunca se olvida”, pues lo que se memoriza muy posiblemente se olvida. Es por esto que los adultos no se acuerdan de la mitad de lo que vieron en la escuela, es más, no vayamos tan lejos, los que seguimos en la escuela no recordamos los detalles de lo que vimos el año pasado. El punto de la escuela es desarrollar capacidades tales como razonar, analizar, redactar, opinar y comparar diferentes temas, saber de cultura general y también aprender a desarrollarnos socialmente y aprender a trabajar en comunidad. ¿Es esto lo que realmente estamos aprendiendo a hacer en nuestras escuelas? Yo contestaría que no.

Algo que tiene un impacto en esta respuesta no es solo el cómo nos enseñan sino también la falta de motivación y disposición que muchas veces se presenta. Muchos jóvenes son desmotivados porque no sacan buenas calificaciones en matemáticas o biología, y creen o les hacen creer que por ello no son suficientemente buenos. Esto es algo absurdo, ya que todos tenemos habilidades diferentes y algunos son buenos en matemáticas, otros en la música, otros en los deportes. Y considero que no se le da la importancia merecida a estas áreas. Se ha comprobado que los deportes hacen que la gente se sienta más feliz, con más energía y más motivación y la música desarrolla habilidades en el cerebro que otros estudios o actividades no logran desarrollar. Si estas teorías han sido comprobadas, ¿cómo es que no han sido tomadas en cuenta? En nuestra cultura, estas actividades no son tan importantes como los deportes para los estadounidenses, o la música para los austriacos. Sin embargo, esto es algo que se puede ir enseñando a los niños y es algo que no sólo da placer y crea motivación, sino que es una enseñanza importante. El talento de muchas personas es desperdiciado porque no se ha desarrollado ni reconocido.

Otra aspecto que yo considero un problema es la “mentalidad” que hay en nuestro sistema. Es tan cerrada, tan controladora… Se crean tantas idiosincrasias de como deberíamos ser, de lo que está bien y que está mal, y uno no puede dar su opinión sin ser juzgado o regañado. Es más, a uno ni siquiera le dan las herramientas necesarias para poder tener una opinión propia basada en información. Una buena manera de cambiar esto es a través de debates, que son una manera de desarrollar todas esas habilidades ya mencionadas.
Las mentes diferentes son las que hacen que el mundo progrese, las que hacen que haya diversidad, y a lo largo de la historia ha habido gente que a pesar de ser llamados tontos, lunáticos o inadaptados, han llegado a tal éxito que son reconocidos mundialmente. La mentalidad cerrada no es un problema de la educación en sí, lo es de la sociedad en general. Pero las bases para nuestro futuro se crean en la escuela. “Educar no es fabricar adultos según un modelo sino liberar en cada hombre lo que le impide ser él mismo, permitirle realizarse según su ‘genio’ singular” dijo Olivier Reboul. Y sin libertad no podemos crecer realmente. Este es otro punto que me gustaría tratar. Se espera de nosotros ser responsables, mas no nos dan la libertad de pensamiento y acción que queremos. Algo que he aprendido es que sin responsabilidad no hay libertad y viceversa. En los países de Europa los alumnos no necesitan ser controlados, no tienen titulares o prefectos tras de ellos cuidando cada cosa que hacen y dicen. Esto es porque se espera de ellos que la libertad recibida sea aprovechada con responsabilidad, y si no son responsables a los únicos que afectan es a sí mismos, lo cual a través de la experiencia van aprendiendo. Según World Top 20 Education Poll, un proyecto internacional que monitorea la educación en más de 200 países, indica que de los 20 países con mejor educación en el mundo, 11 de éstos (12 si se cuenta a Rusia) son europeos, lo que demuestra que sus sistemas con tanta libertad de acción y pensamiento si funcionan.
En Inglaterra estudiaron una escuela que era sólo para niños expulsados, niños que iban reprobando o no les importaba la escuela. Les dieron libertad total, no contaban las tareas, no importaban las faltas, etc. Al principio todos abusaban de la libertad, pero después de un tiempo la mayoría empezó a dejar de disfrutar de esto porque ya no eran reglas que estaban rompiendo, simplemente decisiones que estaban tomando y tomaron la decisión de que sí querían aprender pero a su manera y sin tener reglas e ideas que los limitaran. Creo que tanto el ejemplo de las escuelas de Europa, como el de este experimento, expresan un argumento sobre como la falta de libertad y el exceso de reglas no siempre llevan al orden, sino a la desmotivación y en caso de los adolescentes, de ir en contra de estas reglas.

A continuación quisiera mencionar algo que si se cambiara, haría que los jóvenes no sólo fuera con mejor disposición a la escuela sino que también con mejor desempeño. Según la Academia de Pediatría Americana, la escuela no debería de empezar antes de las 8:30 am, ya que esto puede afectar la salud y tener consecuencias a largo plazo en los adolescentes. También comprobaron que esto haría que los alumnos se desempeñaran mejor, necesitando así menos horas de estudio para lograr el mismo resultado. A pesar de que estos horarios son fijos porque muchos papás sólo pueden dejar a esas tempranas horas a sus hijos, el transporte escolar soluciona este problema, y de paso apoya al medio ambiente, otro problema serio en la actualidad.

Por último y regresando al tema de la motivación, Oscar Wilde dijo “la educación es algo admirable, sin embargo, es bueno recordar, que nada que valga la pena se puede enseñar”. Las experiencias son las que nos hacen aprender, no sólo los libros y los apuntes. Se debería de promover el que los jóvenes se involucren a más actividades, el que hagan cosas que les gusten y valgan la pena, el que se pongan grandes metas y se esfuercen por alcanzarlas. Y a pesar de que en ciertas escuelas lo hacen, sobre todo en preparatoria, el aprendizaje debería de ser más activo y experimental.

Published in Artículos en Español