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El Arte como Propaganda en la Guerra Fría

“El arte es un modo de aprender aquello que de otro modo es imposible captar, que excede de la experiencia humana” (August Zamoyski, 1893-1970)

El arte es una parte esencial que está presente día a día en todo lo que nos rodea. Es algo que no solo se ve y se disfruta, sino que inspira, influye en la gente y mueve a masas. Es expresar una idea con un significado que posiblemente es subjetivo, pero que cumple con el objetivo de trasmitir cierto mensaje. Un mensaje que puede crear emociones, o inclusive generar una filosofía, una tendencia o una manera de pensar. Esta es la fuerza de los movimientos artísticos, y su papel en la sociedad está fuertemente subestimado.

En primer lugar, un movimiento artístico es una tendencia de arte en la que un grupo de artistas cumplen con cierta filosofía o estilo común y radica en un periodo de tiempo específico. Un periodo como podría ser el de la Guerra Fría, el cual fue un enfrentamiento que abarcó muchos campos como el político y económico, pero también el social, ideológico y cultural. El papel que tiene el arte en el sentido ideológico y social puede ser muy importante, sobre todo si este está impulsando una causa y transmite una ideología que llama la atención de la gente.

Durante la Guerra Fría, la propaganda fue punto clave para influenciar a la gente sobre las ideas tanto capitalistas como comunistas. Hay muchas maneras de propagar una idea o cierta información, y el arte es una de ellas. Siendo esta desde simples imágenes o fotografías, hasta verdaderos movimientos artísticos, el arte es una manera de transmitir ideas que mueven emociones y por ende, tienen un mayor impacto que la información por si sola. Esto es algo que los estadounidenses tenían muy claro, y es por ello que la propaganda que crearon estaba presente en todo ámbito social y cultural.

Después de ya décadas del fin de la Guerra Fría, se han ido confirmando asuntos de los que antes no se tenía conocimiento, como por ejemplo en asuntos que apoyaba e influenciaba la CIA. Uno de estos asuntos fue la cultura y el arte, y la propaganda que iba de por medio. Con el tiempo se descubrió que la CIA utilizó obras de artistas como Pollock, Motherwell y Kooning para promocionar el arte americano sobre el soviético, y que apoyaban fuertemente un movimiento artístico llamado expresionismo abstracto. Esta corriente artística fue expandida a través de la influencia de organizaciones gubernamentales, lo cual es común que suceda con corrientes artísticas, y junto con el impulso que le dio la CIA se le asignó un papel muy importante en la guerra de propaganda contra el comunismo y la URSS.

Este papel que se le dio al arte fue representar Estados Unidos y el capitalismo ante el resto de las naciones como un nuevo mundo moderno y libre, posterior al terrible tiempo de guerra. Querían demostrar que el capitalismo era el sistema correcto a través del mensaje que mandaban con el arte moderno y el expresionismo abstracto, el cual consideraban que era una prueba de la creatividad, la libertad intelectual y el poder cultural que tenía Estados Unidos contra el arte ruso, que decían no lograba competir contra ellos.

Según el periódico El Economista (2010), “la CIA creó desde sus inicios un departamento de propaganda que llegaba a influir en más de 800 periódicos, revistas y organización de información pública”. Llegaron a colocar a agentes en editoriales y en la industria del cine para que se encargaran de promocionar obras del expresionismo abstracto. Esto también fue el caso con el impulso que le dieron a artistas de jazz y a la orquesta sinfónica. Todo esto, lográndolo junto con el apoyo que buscaron con múltiples museos alrededor del país.

Hubo una operación “artística” en específico, conocida como la “correa larga”, que según el periódico El Economista (2010), un ex agente de la CIA confirmo su realización e indico que estaba basada en la decisión de incluir la cultura y el arte al arsenal de Estados Unidos de la Guerra Fría.

Esta operación fue una de las múltiples medidas que la CIA llevó a cabo para superar culturalmente a la URSS. Entre las medidas estaba el Congreso por la Libertad Cultural, el cual estaba formado por intelectuales, escritores, historiadores, poetas y artistas, que promocionaban la cultura americana, y que en su mejor momento llegaron a tener oficinas en más de 35 países. También llegaron a realizar múltiples patrocinios y operaciones encubiertas, y contaban con un fuerte apoyo de Rockefeller, quien era uno de sus mayores partidarios del expresionismo abstracto.

Esta famosa corriente artística en la que se enfocaron y encargaron de meter en todos los aspectos que entran en lo cultural y artístico, fue aceptada y disfrutada por miles de estadounidenses. Sin embargo, con el tiempo se fue creando cierta resistencia ante este movimiento, ya que algunos opinaban que este arte moderno era lo contrario de representar al país como una democracia sofisticada con riqueza cultural y mentalidad abierta, sino que hasta desacreditaba esta imagen. Esta resistencia fue conocida como conservadurismo americano.

Mientras tanto, en la Unión Soviética estaba el arte realista en su máximo esplendor. Tras el exterminio de las Primaveras Vanguardistas Rusas, los artistas prefieren reflejar la “vida idílica del paraíso soviético”, en la que los protagonistas son los obreros y campesinos. Esta corriente pictórica e iconográfica representaba para la gente un escenario rígido y anticuado, que no había experimentado el desarrollo esperado. Es por esto que desde lo más alto de la jerarquía estadounidense, se toma la iniciativa de ir en contra de este movimiento, de aprovecharse de este. De demostrar que Estados Unidos y su ideología capitalista era lo opuesto; una sociedad moderna y abierta. Inclusive con libertad ideológica y flexibilidad, ya que aceptaban a algunos artistas que no apoyaban al capitalismo, pero tampoco al comunismo.

August Zamoyski (1893-1970) dijo “El arte es un modo de aprender aquello que de otro modo es imposible captar, que excede de la experiencia humana”. La fuerza e importancia del arte y los movimientos artísticos están sumamente subestimados. La gente considera que la economía, la política o la administración, son ciencias superiores a las artísticas. Esto lo hacen sin entender que lo artístico y cultural es esencial e indispensable, tanto la vida como nosotros mismos no somos nada sin el arte. Es una razón de ser, es algo que ilumina la vida durante tiempos fríos. ¿Qué mejor manera de llegar a la gente que con algo que está siempre presente en nuestras vidas? A través de la música, el cine, los museos, las fotografías, la literatura, los cuadros que uno tiene en su casa. Como dijo Zamoyski, el arte enseña todo aquello que no se logra aprender con la simple experiencia humana, y lo que Estados Unidos quería enseñar, era la nueva imagen de una potencia en crecimiento. Un país que hoy en día la mitad del mundo ve hacia arriba, pero que no indispensablemente sea esta imagen algo real o correcto. Siendo el arte tan subjetivo, el mensaje que uno recibe no es necesariamente un mensaje real, y el arte también puede ser usado para influenciar de manera controversial.

La manera en la que el gobierno estadounidense a través de la CIA influyó en el arte fue una acción muy interesante e inteligente. El hecho de que invirtieran, apoyaran e impulsaran los campos culturales y artísticos es algo maravilloso, sin importar cual fuera su razón para hacerlo. Al final, los movimientos artísticos buscan mover gente y defender causas, y Estados Unidos tenía una muy clara. El hecho de que este fuera una de sus herramientas para defender su causa y propagar sus ideas capitalistas es algo válido. Sin embargo, la ideología y sistema estadounidense siempre actúa basado en sus propios intereses y beneficios, no en lo que es correcto, y es triste que utilizaran algo tan especial como el arte para reforzar este sistema.

Es verdad que Estados Unidos refleja una sociedad moderna y flexible, pero al recapitular todos los actos que llevaron a cabo durante la Guerra Fría, y continúa llevando a cabo en la actualidad, es más bien un Estado que representa poder, abuso e intereses propios, y que los esconde a través de una democracia e ideología flexible y abierta que son tan solo escenificadas mas no reales…tal como se hace con el arte.

Published in Artículos en Español